martes, 5 de enero de 2010

YO QUIERO LLEVARLE AL NIÑO

Yo quiero llevarle al niño

turrones y mazapan,
tortitas de miel y leche
para que se haga zagal.

Yo un cantecito flamenco
pa darle alegría na más,
palmitas por bulerías
¡que no se pierda el compás!

Y allá van los dos pastores,
corre que corre al portal,
a llevarle a Dios nacido
su manera de rezar.

Y es la noche de alfajores
y el portalito un altar,
donde a Dios lo mecen tangos,
nanas, tientos y tonás.

Arsa y olé,
que ya se duerme
Niño Manué.

Pilar Bugella

Fotos de Archivo FeM



viernes, 1 de enero de 2010

LOS BORRACHUELOS

Los borrachuelos (Cantes del Piyayo)

Si tú quieres aprender
cómo hago los borrachuelos
prepara aceite y harina,
vinillo blanco y salero;

matalahúva y azúcar,
cascarilla de limón
y que no falte una madre
pa cantá al Niño de Dios.

Si tú quieres aprender
la receta de mi abuela
trae aguardiente y canela,
la maja y el almirez.
Ay clavitos...Maja clavos de comer
y échalo en forma de Cruz
pa que bendiga Jesús
estos santos borrachuelos
con cabello de ángel bueno
y con miel de cañadú.

Mi madre hace la masa,
yo los pañuelos
y al niño que los fríe
yo lo camelo.

Y al que los emborriza
de azúca y miel
es al que yo más quiero
que es de Belén.


Con cariño y los mejores deseos de
Mª Victoria Verdú González.

Primer Premio del Concurso de los Villancicos por Cantes de Málaga, 2000.


domingo, 27 de diciembre de 2009

MIRANDO TRAS EL CRISTAL

“¿Por qué todo es infancia?”
Claudio Rodríguez




Oh, rotunda, inmediata ocasión de ser niño,
montañosas maneras de ser padre del todo,
¿por qué no haces bajar de su agreste modestia
a la volada estrella de todos mis pesares
y a las blancas canciones de toda mi alegría?

Acaecido así, cantaré con los niños
en la iglesia del vino y en la leña de encina,
juntados los fragmentos del espejo de plata
donde un día, en el bosque, se miró el unicornio.

Haz, Señor, que desciendan hoy en forma de nieve,

nuestra dulce Señora en su barca de muérdago,
las flautas y rebaños, por las brumas del valle,
y al luminoso infante, que es cordero y es Dios.

Tras el cristal mirando, nos hallarás despiertos,
inocentes y dueños de la piña de oro.


Juan Miguel González
Málaga. Navidad de 2009

viernes, 25 de diciembre de 2009

INFANCIA PERDURABLE, de Juan Miguel González del Pino


 (Canción de Navidad)

¿Cómo abrirán las breñas
sus manantiales salmos,
si están los montes secos
y sin pastor los prados?

¿Cómo alzarán los valles
sus matinales brumas,
si a las dormidas fuentes
no despertó la lluvia?

De ti, niñez, no queda
más que esta pura nieve
cayendo en las menudas
canciones de Diciembre.

¿Quién dejará de frío
morir la dulce infancia,

oyéndola, entre el heno,
con cuánto amor nos llama?

Juan Miguel González
Navidad de 2009
Fotos de Archivo FeM

jueves, 3 de diciembre de 2009

SOBRE EL SALADO TIEMPO, de Pilar Bugella Traver


Sobre el salado tiempo
toda la luna se florece,
se abre de palabras y de gritos,
de preguntas ávidas de respuestas.

Sobre los aleros
juega la plata alegre
de un solsticio engalanado.

¡Ay! del corazón que no lo sienta
o reprima el gozo de oírlo.

Cielo arriba corre el agua,
desde la tierra a él, mana sin esfuerzo;
polvo y brillo, van bajando las estrellas
como lluvia de silencio bien hablante.

¡Ay! si a verlo no se alcanza,
si el oído está cerrado
y la boca se declara sin palabras.

Pilar Bugella
Fotos de Archivo FeM

sábado, 14 de noviembre de 2009

CONVERSACIONES CON GUILLERMO AGUILERA

"La imposibilidad es la puerta que da entrada a lo sobrenatural. No queda más remedio que llamar a ella. Otro es el que abre". (Simone Weil).

Aqui estoy. He estado en el centro, es mi barrio. Llovia, como en todos sitios. Las calles, calle Larios, Granada, Especerias, desiertas; los comercios, cerrados; las cafeterías, vacias. Algunos paraguas y ropas de abrigo, desusadas en esta ciudad. Frio. Nadal habia ganado el "Abierto de Australia", pobre Federer -me comentan que soltó unas lágrimas-. Y, sin embargo, ¡qué lujo de platas, carmines, verdes profundos, por el aire¡ Todo se adelgaza.

Decia Marañon, sin ironia, que ser pobre era la única posibilidad de aristocracia que aún nos era posible.

Ver los arboles. Todo desasido , "perdidizo", menesteroso , despojado de galas...¿Será ésta la pobreza que se nos pide para entrar en el Reino de los Cielos? ¿Así de ricos? Esta lluvia que nos recuerda que todos somos uno.Tan sólo ser como sabe hacerlo ella: mansos y pacíficos. Sólo desde ahí se puede dar, sin que nunca falte. ¡Si lloviera también por dentro¡

Sólo el instante es presencia de eternidad , lo raro es que lo extraviemos.

"Es un malentendido afirmar que la tristeza está al alcance de todo el mundo". ( E. Ciorán).

Así me decía en conversación Guillermo Aguilera...

Y así escribí para él el día del tornado en Málaga.

GA, el penúltimo santo.

Ga nace por mandato divino al cruce coordenado del tiempo con el décimo arco dando como resultado una infancia feliz y un crecimiento a lo alto. Hijo de legítimos ferroviarios, gozó del amor y del pan con chocolate. La familia numerosa le dio las pautas de la esplendidez mientras el economato no dejaba entrar al hambre en su casa aunque merodeaba insistentemente por su Perchel y el resto de las viejas maravillas malagueñas. El Peso de la Harina andaba por entonces medio vacío mientras la Trinidad era un pájaro cantor de estómago hueco. Eso sí, el hambre se llevaba tan dignamente que se crearon normas para la falta que bien se podrían recoger en las ordenanzas municipales vigentes. Cívicamente criado, es portador de una serie de respuestas a la vida; religiosamente convencido, es portavoz de todas ellas, así como de la palabra de sus ascendentes directos: María Zambrano y Unamuno. Yendo hacia atrás en el tiempo, lo es de Don Alonso Quijano, como bien dice mi madre, y, yendo hacia arriba, de Jesucristo, como dicen sus obras.

Ga sabe distinguir el color de la melancolía y, aunque guarda el secreto de su alquimia, con él nos pinta trajes a los cercanos creyentes vistiéndonos de desnudez. Sabe escuchar a cada uno de los privilegiados parroquianos desde su celosía de cristal, mientras recoge su espada toledana recién sacada de los yunques del alambique.

Va con mi abrazo fraternal, Guillermo.